REFUGIADOS Reciben como héroe a uno de los primeros expulsados que retorna a EEUU tras el veto de Trump a siete países

Reciben como héroe a uno de los primeros expulsados que retorna a EEUU tras el veto de Trump a siete países

Una jueza federal falló el domingo a favor del retorno del iraní, quien fue enviado de vuelta a Oriente Medio el viernes pasado por las nuevas medidas migratorias. Este hombre había esperado durante 12 años a que le otorgaran una visa de inmigrante.

Ali Vayeghan, un iraní con visa válida que fue expulsado de regreso a Du...
Ali Vayeghan, un iraní con visa válida que fue expulsado de regreso a Dubái tras llegar a EEUU el 27 de enero, regresó el 2 de febrero a Los Ángeles luego de que un fallo judicial exigiera a los agentes federales que le dejaran entrar en el país. Damian Dovarganes

LOS ÁNGELES, California.- El retorno del iraní Ali Vayeghan este jueves al aeropuerto de Los Ángeles, uno de los primeros casos de un inmigrante de un país de mayoría musulmana que vuelve -tras ser expulsado- a Estados Unidos por orden de un juez, se ha convertido en el símbolo de la lucha nacional en contra de la orden ejecutiva emitida por el presidente Donald Trump que vetó a los ciudadanos de siete países de Oriente Medio y África, así como a los refugiados.

“Esta es la humanidad. Así es como se ven los derechos humanos”, dijo emocionado Vayegahn en el aeropuerto angelino, al cual había arribado por primer vez el pasado viernes, solo horas después de que entró la nueva directriz de Trump y por ello fue enviado de vuelta a Oriente Medio el sábado por la tarde.

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Al día siguiente, una jueza federal falló a favor del retorno del iraní, quien había esperado durante 12 años a que le otorgaran una visa de inmigrante. Este jueves lo esperaban su hermano, a quien no veía desde hacía tres décadas, el alcalde de Los Ángeles Eric Garcetti, representantes de organizaciones de defensoría legal y un puñado de personas que celebraron su regreso triunfal con carteles donde se leía: "Bienvenido" y "No vetos, no muros".

“Estoy muy emocionado, no lo puedo creer. Desearía no haber pedido estos 30 años sin mi hermano y 12 años sin mi hijo”, expresó Vayegahn a una nube de periodistas.

El iraní habíado llegado el viernes al aeropuerto angelino proveniente de Teherán (capital de Irán), solo horas después de que entrara en vigor la nueva directriz de Trump y fue retenido en esa terminal aérea hasta que el sábado los agentes de la Oficina de Aduanas y Seguridad Fronteriza (CBP) le obligaron a embarcar en un avión rumbo a Dubái.

Su caso fue tomado por el grupo de defensoría legal Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) en el sur de California, que el sábado, antes de la salida de Vayeghan hacia Oriente Medio, pidió a los tribunales que emitieran una orden para impedir su repatriación, pero el fallo no llegó hasta el domingo.

“Lo detuvieron toda la noche, le negaron el acceso al país, no le daban información y había poca comunicación entre el señor Vayeghan y su hermano (quien lo esperaba en el aeropuerto)”, contó Talia Inlender, abogada del grupo Public Counsel, quien aseguró que el CBP ignoró el aviso de que en nombre de la familia Vayaghan habían sometido una demanda para permitirle la entrada a EEUU.

Vayeghan porta una visa válida. La jueza Dolly M. Gee, de la Corte Central del Distrito de California, determinó que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) debía hacerse cargo de que Vayeghan regresara a EEUU y permitir su ingreso al país. Esta sentencia judicial se suma a la lista de actuaciones de magistrados de varios tribunales en EEUU que han cuestionado la legalidad de la aplicación de la orden ejecutiva de Trump en toda su extensión.

“Hoy es un día de celebración y de bienvenida para un hombre y para todos los que creemos que las órdenes ejecutivas del presidente son inconstitucionales, antiestadounidenses y que no deben ser implementadas”, dijo Héctor Villagra, director del capítulo local de ACLU.

Villagra indicó que quizás hay miles de personas en la misma situación del iraní Vayeghan.

“Los inmigrantes están bajo amenaza bajo esta administración de muchas maneras. Esta administración tratará de deportar a millones de ellos al negarles le debido proceso, sacándolos del país lo más pronto posible”, agregó Villagra.

El retorno de Ali se presenta dos días después de que en Los Ángeles se diera otro revés judicial a la cancelación del programa de refugiados ordenada por Trump, un intento de su administración por frenar los ataques terroristas en este país.

El martes, el juez federal Andre Birotte Jr, emitió una orden temporal de restricción que permite que 28 personas de Yemen vuelen a Los Ángeles provenientes de Yibuti, la nación africana donde los retuvieron el fin de semana. El grupo está formado por ciudadanos estadounidenses y sus familiares que permanecieron en Yemen y que recibieron visas de inmigrantes para venir a EEUU.


El dictamen de Birotte también incluye a los originarios de otros países vetados por la administración Trump, como Siria, Irak, Irán, Somalia, Sudán y Libia, y prohíbe a los funcionarios del aeropuerto de Los Ángeles que les nieguen el ingreso al país si portan visas válidas.

El alcalde Garcetti indicó este jueves que en esta ciudad hay 170,000 personas con familiares que viven en los siete países vetados por Trump, lo cual la convierte en la metrópoli más afectada por tal directriz.

“No le cerramos la puerta a los refugiados, somos una ciudad santuario y que defiende a la Constitución”, expresó el alcalde. “Vamos a seguir luchando por ellos (los refugiados) y por los indocumentados”, agregó.

“Las familias deberían reencontrarse todos los días, pero las inconstitucionales órdenes ejecutivas implementadas por nuestro presidente hacen que este sea un momento para celebrar”, dijo poco antes de la llegada del iraní al aeropuerto angelino.

La orden ejecutiva de Trump, que alega proteger al país de ataques terroristas, bloquea a los originarios de siete países de Medio Oriente y África de venir a EEUU durante al menos 90 días. También impone una prohibición de 120 días a los refugiados de cualquier país y a los sirios por tiempo indefinido.

Según críticos, el plan de Trump afecta especialmente a los ciudadanos sirios que huyen de la guerra civil y las masacres del Estado Islámico (ISIS). Ellos representan una tercera parte de los 64,702 refugiados que llegaron a suelo estadounidense en los últimos dos años de las naciones vetadas por el republicano.